Esta semana estuvo en Calgary el Dalai Lama. El miércoles fuimos a verlo, junto con 20,000 de nuestros mejores amigos, en el
Saddledome, que normalmente funciona como el estadio de los
Calgary Flames, el equipo de hockey local. El video de su presentación puede verse
aquí.
Es un hombre no muy mayor (nació en 1935), aunque un poco débil físicamente, pero para nada mentalmente. Su expresión es muy vivaz, y sonríe con los ojos. Habló un rato largo, ayudado ocasionalmente por un traductor, que le soplaba alguna palabra en inglés de vez en cuando. Luego contestó preguntas, leídas por el muchacho local Mark Tewksbury, quien supo ser
medallista de oro olímpico en natación en 1992, para luego hacer carrera en la televisión.
Algunas ideas que me llamaron la atención:
"Alguna gente cree que tengo poderes para curar. El año pasado me operaron para extirpar la vesícula. Esto demuestra que no tengo ningún poder para curar".
¨Me hace gracia que me hayan dado un título honorario (el rector de la Universidad de Calgary le acababa de otorgar un doctorado honoris causa). Siempre fuí un estudiante haragán".
"Yo soy un hombre del siglo XX, que fue un siglo marcado por la violencia: 200 millones de personas murieron en guerras. Los jóvenes de hoy pertenecen al siglo XXI, que debe ser un siglo de paz".
"La paz es más que la mera ausencia de violencia. En la época de la guerra fría, los dos bandos se armaban fuertemente, cada uno temeroso de ser atacado por el otro. Eso no era paz. La paz requiere un esfuerzo deliberado".
"La paz requiere actuar con compasión. Para actuar con compasión, uno debe tener calma".
"Para poder actuar con compasión, se necesita tener confianza en sí mismo".
Contestando a una pregunta sobre cómo se veía a sí mismo, cuando los demás lo tratan como un personaje importante: "Yo siempre digo que soy un simple monje budista. Sé que es así porque a veces sueño y aparezco en mis sueños, y siempre aparezco como un monje."
"La paz se hace a distintos niveles: global, nacional, familiar, personal. Para hacer la paz a nivel personal, hay que entender que en el nivel más básico todos somos exactamente iguales, ni siquiera un poquito diferentes. Sobre este nivel podemos agregar capas que nos diferencian: la nacionalidad, la etnicidad, la religión. Pero en el nivel más bajo, no hay diferencias".
Una pregunta vino de una pareja que estaba por tener un bebé, y querían saber algo sabio que decirle a su hijo: "No sé. Es demasiado pronto. Su bebé todavía no ha nacido. Todas las personas tienen un modo de ser diferente, y necesitan oir distintas cosas. Lo que sí es seguro es que deben brindarle a su bebé el mayor afecto posible. La ciencia médica ha demostrado que los niños que reciben mucho afecto de sus padres desarrollan su cerebro más rápido y mejor".
"Yo creo que existe una ética secular. La ética es independiente de la fé religiosa".
El Dalai Lama insiste que es igual a todo el mundo. Muchos ven esto como un signo de modestia. Pero a mí me parece que no es modestia. Es cierto, no hay diferencia entre él y los demás. Y ese es su desafío. Comprometerse a una vida de paz y compasión sería fácil para un santo. Pero él no es un santo, y si él lo puede hacer, otros pueden también.